Más de veinte obras que invitan a abrir los sentidos y sumergirnos en un ambiente revolucionario – entre las que destacan el reencuentro de dos pinturas monumentales de Roberto Matta, una serigrafía de Patricia Israel y Alberto Pérez que sobrevivió a las destrucciones de la dictadura y una revisita de la novela “Batman en Chile” de Enrique Lihn, por mencionar algunas, constituyen la nueva exposición del Museo de la Solidaridad Salvador Allende “Lunes es revolución”, que se pregunta por nuestros conceptos de la revolución en el contexto actual.

Puede ser el mejor momento para preguntarnos qué entendemos por revolución. Desde el 2019 ninguna forma de hacer y de estar en el cotidiano, de compartir lo colectivo y lo privado puede estar indemne tras un estallido social y una pandemia que al día de hoy suma más de 4 millones de muertes a nivel mundial. Avanzamos en un proceso de reforma constitucional, mientras una de las peores sequías en la historia de Chile anuncia un futuro desértico y la agudización de las crisis ecosociales. 

En este escenario el MSSA presenta Lunes es revolución, una muestra colectiva curada por la historiadora del arte Soledad García Saavedra (Birmingham, 1980), que a partir del martes 7 de septiembre invita a conversar dentro del museo y en la calle, sobre esas revoluciones que recordamos y que nos permiten retomar la pregunta sobre el rol que juega su memoria para lo que queremos transformar hoy. Son más de 20 obras que cruzan diversas técnicas -cómic, afiche político, pintura, instalación, textil comunitario, entre otras-, y que han sido creadas desde 1968 al 2021.

Financiada por Danish Arts Foundation, la Embajada de Dinamarca en Chile, Foundation for Arts Initiatives (FfAI Arts) y el Fondo Nacional de Desarrollo de la Cultura y las Artes (convocatoria 2021), esta muestra explora en esas herencias, desde sus efectos en la crónica política y social latinoamericana de fines de los 60 y comienzos de los 70. La muestra observa los significados que estos acontecimientos tuvieron para los y las artistas en aquellos años y que los llevaron a involucrarse en los procesos que condujeron a las revoluciones en Cuba y Chile, “en donde la violencia, la lucha organizada, la rebelión y las consignas políticas convivieron con posturas de autobservación, error, poesía, juego y ficción”, describe en su curaduría Soledad García.

La amplitud de posiciones y experiencias artísticas que implicó la revolución, son releídos y reconectados al presente por artistas contemporáneos que se preguntan por los procesos inconclusos y cancelados en una escena, en que las revueltas sociales y las crisis políticas, les vuelven a dar vida y donde el cuerpo individual y colectivo concentra las transformaciones. “Al interior de esas disputas, las disidencias de las organizaciones y colectivos en el campo sexual, de género, medioambiental y ecológico, usualmente rechazadas y omitidas en los movimientos revolucionarios recientes, abren y alteran con fuerza hoy las luchas locales de liberación y cuidado”, escribe la curadora.

Cholita Chic, La emancipación de las Ñustas (2014). Fotografía en canvas / 90 cm x 150 cm

Odio al lunes

“No odias los lunes, odias el capitalismo” dice la frase del filósofo contemporáneo asociado al pensamiento de izquierda Slavoj Zizek (Ljubljana, 1949), que también figura en poleras, tazones y memes que circulan por Internet. 

Soledad García cuenta que la decisión de tomar el día lunes como símbolo de esta necesidad de renovación, tiene que ver justamente con esa sensación de malestar asociadas a las restricciones que impone ese día, inicio de la carga laboral, del cumplimiento de obligaciones, de la productividad y que angustian al promedio de las personas. En contraste a ese peso, la invitación es a liberar el lunes como símbolo del capitalismo y recuperar la conciencia individual y colectiva de creación de una realidad, sobre todo desde la autocrítica,  el goce y el juego. “Pero ¿estamos preparados para ello?”, se pregunta la curadora. 

“La exposición tiene como punto de partida el día lunes, asociado al inicio de la jornada laboral en el que se asignan deberes, los que muchas veces eclipsan los sueños y la libertad individual y colectiva” explica, y continúa “A contracorriente de lo que implica el deber y el trabajo, Lunes se presenta desde el comienzo de otro ciclo, en el que cada día y en distintos momentos, la revolución se puede ejercer en un movimiento creativo, irresistible, ya sea pequeño o desmedido”.

El título de la exposición alude al semanario cubano de literatura, arte y política, “Lunes de Revolución”, un periódico que tuvo gran tiraje entre 1959 y 1961, y que constituyó una fuente de formación para la cultura revolucionaria. De acuerdo a la investigación curatorial, el periódico fue clausurado por los funcionarios del partido comunista en 1961 al considerarlo una amenaza editorial. Esta muestra tiene la intención de escenificar el suplemento al cambiar su título por “Lunes es Revolución”, con lo que se quiere invocar un momento de la historia en que “hubo un cambio de sensibilidad y una búsqueda por experimentar con las posibles comprensiones y actos para ejercer la revolución” dice el texto.

Contra lo imposible y vencer

Reuniendo a artistas y colectivos principalmente chilenos, esta muestra tiene como participantes a la dupla de María Berríos (1978, Chile) y Jakob Jakobsen (1965, Dinamarca), y la Brigada Ramona Parra y la Brigada Chile-Suecia; los colectivos Cholita Chic y Colectivo EnPuja, así como las obras de Roberto Matta (1911-2002), Patricia Israel (1939-2011) junto a Alberto Pérez (1926-1999), Raúl Martínez (1927-1995, Cuba), Luis Felipe Noé (1933, Argentina), Camila Ramírez (1988), Javier Rodríguez (1981), Jesús Ruiz Durand (1940, Perú), Suzanna Scott (1974, Estados Unidos) y las Textileras MSSA. Cada uno de estos trabajos van visitando no solo los conceptos de la revolución de manera directa o indirecta, sino que también las revoluciones actuales desde la historia oficial hasta las ficciones, y desde los temas de género a la educación y la ecología.

Entre sus hitos, la muestra produce una reunión que no se daba hace casi 50 años cuando se exhibieron juntas e íntegras en la UNCTAD III, sin que una de ellas por censura hubiese sufrido una intervención en la que le fue cortada una leyenda escrita por su autor. Se trata de dos pinturas de Roberto Matta; “Hagámosnos la guerrilla interior para parir un hombre nuevo” (1970) y “Fango original. Ojo con los desarrolladores” (1972). Estas obras fueron creadas por el autor nacional como mensajes de esperanza pero a la vez de denuncia sobre un orden mundial que se levantaba alrededor del capitalismo. La primera pertenece a la colección del Museo de la Solidaridad Salvador Allende, mientras que la segunda al Museo Nacional de Bellas Artes, quien la prestó para esta exhibición. La gran dimensión de ambas pinturas –de más de 2 mts x 4 mts aproximadamente– implicó varios meses de planificación para su traslado a cargo de las áreas de Colección y Exposiciones del MSSA, culminando con el ingreso de las obras hasta el segundo piso del Museo con un sistema de jaba y grúa. 

También por primera vez se reconstruye la instalación “El arte de América Latina es la Revolución” del artista argentino Luis Felipe Noé, quien generó una serie de polémicas sobre el rol del artista al momento de exhibir su obra en 1971 en el Instituto de Arte Latinoaméricano de la Universidad de Chile, invitado por Miguel Rojas Mix, uno de los fundadores del Museo de la Solidaridad. En plena efervescencia revolucionaria, Noé denunciaba la situación de dependencia cultural de los artistas de Latinoamérica a partir de la situación general de la región, dependiente económicamente. “Un artista de América Latina –con talento o sin él, no importa para el caso– está condicionado por una dependencia cultural. (…) Esta sólo será superada con un proceso político de base que tienda a la descolonización, un proceso revolucionario, un proceso de absoluta inversión de la situación. Se trata de convertir en elementos de poder (en el sentido de poder ser) a todo aquello que hoy no es más que un testimonio de debilidad”, dijo en una autoentrevista publicada en 1973 en Cuadernos de Arte Latinoamerica de la editorial Andrés Bello.

Roberto Matta, Hagámosnos la guerrilla interior para parir un hombre nuevo, 1970. Óleo sobre tela 201,5 y 61,5 x 491 y 491 cm

El día 21 de septiembre de 1973, el diario La Tercera publicó en su portada una escena de la quema pública de libros y material gráfico frente a las Torres San Borja en Santiago. En la imagen, comenzaba a arder una de las copias de la serigrafía “América Despierta” (1972), de los artistas Patricia Israel y Alberto Pérez, que por su simbología llena de íconos alusivos a la revolución cubana en unión a Chile se la consideró “propaganda extremista” y debía ser destruida. La pieza que se presenta en esta muestra, es una superviviente que estuvo a resguardo en Bélgica hasta que el 2020 pudo ser donada a la colección del MSSA y trasladada a Chile gracias al apoyo de la Dirección de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores (DIRAC), siendo primera vez que se encuentra en una colección pública en Chile. Junto a esta serigrafía, se reúnen de manera excepcional las gráficas desaparecidas en Chile y encontradas en colecciones de Los Ángeles y La Habana, en donde la dupla de artistas fortaleció mediante mensajes directos la alfabetización de campesinos en el sur de Chile en plena Reforma Agraria.

Desde Arica, el colectivo Cholita Chic expone en una serie fotográfica la cultura popular y urbana de mujeres jóvenes del mundo indígena y mestizo de esta frontera política-territorial, en la que conviven los intercambios entre culturas andinas y urbanas de Chile, pero  también las de residentes peruanos, bolivianos y ecuatorianos que coexisten en una ciudad con Zona Franca Industrial. Desde una visualidad kitsch, estas fotografías exaltan el orgullo, la sensualidad, juventud y fuerza femenina enfrentándose a una histórica invisibilización, mientras se pregunta por las revoluciones presentes en la memoria de los cuerpos de las mujeres indígenas y mestizas.

Si bien la exposición cuenta con una revisión histórica, existe un interés por abrir los sentidos mediante obras que sean sensoriales, interactivas, lúdicas y que permitan rodearse de ambientaciones. En esta línea y con cierto humor negro, revisitando relatos e historias inconclusas, aparece “La broma asesina”, una ficción del artista Javier Rodríguez a partir de la novela gráfica “Batman: The Killing Joke” publicada por DC Comics en 1988, para darle una relectura y casi un segundo capítulo a la historia bizarra creada por Enrique Lihn en “Batman en Chile” (Ed. La Flor, Argentina, 1973). Rodríguez prosigue las aventuras del hombre murciélago en nuestro país que en busca de enfrentar al comunismo —y que para su asombro aquí está respaldado por la ley— se encuentra con un archienemigo similar al Guasón o The Joker; se trata de un personaje del campo chileno que vestido de poncho y sombrero, lucha contra las injusticias del patronaje rural. Casualmente, la historia de este personaje creado por Rodríguez coincide con la de “El Manque” (Cóndor en mapudungún) un personaje de historieta de Mario Igor, publicada en 1971 por editorial Quimantú y que se describe como el primer personaje de cómic con conciencia de clase. 

Junto a estas y otras propuestas artísticas, Lunes es revolución incluye un programa especial para el público y las comunidades con performances, talleres, un ciclo audiovisual, además de conferencias de artistas en formato presencial con interpretación de Lengua de Señas Chilena (LSCH). Durante la exposición -que cierra el 2 de febrero de 2022- este programa público tendrá como invitados a artistas, curadores y colectivos: Taxio Ardanaz, la Brigada Fotográfica del barrio República y la Huertxescuela del MSSA, Carla Bujes, Eliza Capei, Ana Corbalán, Andrés Donoso Romo, Pedro León Cáceres, Manuela Mege, Palomo Polo, Yasna Pradena, Marta Ramos, Lorna Remmele, Javier Rodríguez y Valentina Utz.

ACTIVIDADES PÚBLICAS

“La selva es un croma verde. Sobre el estado de la revolución” es el ciclo de documentales curado por Marta Ramos-Yzquierdo y que en un nuevo Ejercicio de la Memoria del Museo de la Solidaridad Salvador Allende, invita a reflexionar sobre la revolución teniendo como telón de fondo el verde de la selva como una superficie sobre la cual proyectar sueños. Ver cartelera disponible del 7 al 14 de septiembre aquí

 

 

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